Precisamente la mayoría de los veterinarios, a no ser que el animal presente un problema de salud concreto, no recomiendan alimentar a nuestro perro con comida casera. Ni mucho menos darles las sobras de nuestra comida, puesto que los perros tienen necesidades específicas y no pueden alimentarse de forma condimentada o con los mismos productos que nosotros. La salud de nuestros perros depende en gran parte de su alimentación, por ello hay que tener en cuenta una serie de factores como la edad, las dosis diarias y el tipo de comida.

La leche materna es el primer alimento ideal para un cachorro porque es rica en todos los nutrientes necesarios para que el perrito crezca sano y fuerte. Aunque los cachorros están listos para destetarse entre las seis y las ocho semanas de edad, la mayoría empiezan a mostrar interés por los alimentos sólidos a las tres o cuatro semanas, ¡normalmente retozando en el plato de su madre y lamiendo la comida de sus patas!

Éste es el mejor momento para empezar a ofrecerles una fórmula de alimentación para cachorros. Si eliges una comida seca, añádele agua y tritúrala hasta formar una papilla. A medida que el cachorro crezca, ve añadiendo menos agua y ofrécele la comida cada vez más seca. No caigas en la tentación de destetarlo demasiado pronto, ya que cambiar a una dieta exclusivamente sólida demasiado pronto puede perjudicar el sistema digestivo inmaduro de tu cachorro.